lunes, 28 de septiembre de 2009

La tristeza del adios... Feliz cumpleaños mamá

Este sábado hubiese sido el cumpleaños de mi madre. Teniamos planes para esa fecha, pero cuando llegó, mi madre ya no estaba....

La vida no espera por nosotros y siguirá su camino cuando nosotros ya no estemos y todos esos planes que se hicieron y no se realizaron se desvaneceran en el humo de lo que puedo ser y no fue. No hay mas tiempo que el del momento y el futuro es incierto y nadie nos garantiza que exista. Por eso no dejeis nunca algo para el mañana cuando esto sea importante. No espereis a reconciliaron con familiares o amigos, no espereis a decirle a alguien que lo quereis porque quizá el tiempo que tengais juntos es como el tiempo del vals que al llegar al tres se acalla su compás.

Siempre estamos con tanta prisa, con tanto estres ......... descuidamos los que queremos pensando que mas adelante tendremos tiempo para ellos, para compensarles y para nosotros para intentar cumplir nuestros sueños, pero a veces el vestido de nuestra vida se rasga y se rompe antes de tiempo.

Sigo recordando a mi madre, sigo echandola mucho de menos y el hueco que ella ocupaba quedó vacio, solo lleno de soledad y tristeza. A veces la vida no es justa y no recompensa a las buenas personas como ella. Espero que al menos, como las distintas religiones dicen, exista otra vida y que en ella reciba lo mejor y sea muy muy feliz y que cuando yo ya no tenga un soplo de aliento que flote en el aire, pueda volver a encontrarme con ella.
Aqui, desde esta estrella que comparto contigo y con los que se han ido, le deseo, ¡Feliz cumpleaños mamá!, te quiero. Te regalo un poema de Gustavo Adolfo Bécquer:

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.